el priorato de sion

Saturday, May 13, 2006

el priorato de sion por winston canahuate



El Priorato De Sión: por winston canahuate ¿Tuvo Jesucristo Descendencia?

a pasión y muerte de Cristo constituyen el punto central de la fe cristiana desde los primeros tiempos de la Iglesia. Pero, ¿y si en vez de morir en la cruz se hubiera casado y tenido hijos? ¿Y si sus descendientes vivieran en la actualidad?



La crucifixión, en esta versión de Giotto (1286-1337) ha sido fuente de inspiración para incontables artistas. Paro, ¿murió Cristo realmente en la cruz?. Los autores de un libro repleto de argumentos convincentes, "The holy blood and the Holy Grail" (1982), creen que no, y presentan una interpretación totalmente nueva.
El descubrimiento de documentos secretos, de un tesoro o -como han sugerido algunos- de reliquias momificada, de Cristo en la aldea de Rennes-le-Château, en el sudoeste de Francia, transformaron repentinamente en millonario a un pobre cura rural. Pero eso también puso en marcha una serie de acontecimientos que condujeron al descubrimiento de determinado secreto; si éste resulta ser cierto, será la revelación más importante de la historia de la Cristiandad.Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln relatan la historia de las pistas que les llevaron a formular sus asombrosas conclusiones en su best-seller "The holy blood and the Holy Grail" (La santa sangre y el Santo Grial), publicado en 1982. El libro ha provocado reacciones tanto de entusiasmo como de rechazo entre los lectores. Los críticos convencionales -como era de prever- han descartado las afirmaciones de los autores considerándolas una fantasía absurda, basada en pruebas insustanciales. Pero esos comentarios son tan injustos como falsos. Nadie puede descartar por las buenas las numerosas pruebas reunidas, que por lo demás son presentadas con suma cautela. Más bien podría afirmarse que estos autores han subestimado la amplitud y las verdaderas implicaciones del material que han reunido, y que han pasado por alto muchas cosas. Tras los secretos revelados subyace un misterio aún mayor.Los autores del libro presentan pruebas de la existencia de un antiguo misterio de alcance internacional y de una sociedad secreta con numerosos estratos y cuya influencia ha llegado hasta hoy. El punto de partida de su investigación fue un enorme y enigmático tesoro escondido; su conclusión final es la asombrosa afirmación de que Jesús se casó con María Magdalena y tuvo hijos. Los descendientes de esos hijos -creen ellos- emparentaron con otros reyes y gobernantes de la antigüedad, sobre todo con los merovingios, la primera dinastía de reyes francos en las Galias, y existen todavía descendientes directos que aguardan un llamado -o una oportunidad- para asumir un papel decisivo en la política europea y, posiblemente, en la mundial. Eso, por lo menos, es lo que los autores deducen de los hechos que han descubierto.
Richard Leigh, Henry Lincoln y Michael Baigent (de izquierda a derecha), autores de "The holy blood and the Holy Grail". En este libro plantean la sorprendente teoría de que una sociedad secreta -el Priorato de Sión- preserva los intereses de los descendientes directos de Cristo.
La vinculación entre la santa sangre y el Santo Grial que aparece en el título del libro parte de un ingenioso juego de palabras. El Santo Grial es un concepto complejo y misterioso. Para algunos autores es una piedra; para otros un depósito de reliquias santas. Pero, con más frecuencia, se trata de la copa que utilizó Cristo en la Última Cena, copa en la que fue recogida su sangre cuando estaba en la cruz. En muchos de los primeros manuscritos sobre el Grial se lo llama Sangraal y aún en la versión posterior de Malory aparece como Sangreal. Baigent, Leigh y Lincoln afirman que alguna de estas formas -Sangraal o Sangreal- estaban más cerca de la original. Y dividiéndolas en dos palabras, como parece lógico hacer, llegan a la conclusión de que la palabra tal vez originariamente no fuera «San Graal» o «San Grial», sino «Sang Raal» o «Sang Réal». «O -como afirman triunfalmente- empleando la ortografía moderna, Sang Royal, es decir, sangre real.» O sea que la leyenda sobre el traslado del Santo Grial de Judea a Europa no se refiere a la leyenda del traslado de un objeto, sino a la verdadera historia de la llegada de los descendientes de Jesús y María Magdalena, portadores de la sangre real o «sang réal».Se trata, por lo menos, de una hipótesis impresionante. Pero la hipótesis de la existencia de estos descendientes vivientes de Cristo constituye un eslabón débil en la cadena de argumentación de los autores, una interpretación muy poco convincente de los hechos. Parece improbable, por ejemplo, que en las docenas de generaciones que se han sucedido desde los tiempos de Cristo ningún descendiente haya sucumbido a la tentación de anunciar «Soy un descendiente directo de Cristo.»
No encontramos rastros de semejante revelación en los últimos 2.000 años, ni tampoco ninguna prueba sólida de una progenie real. En cambio, contamos con un montón de pruebas e historias que se refieren tangencialmente a un misterio central y a detalles concretos, como el Santo Grial , calaveras que hablan y cabezas cortadas, a la sangre como sustancia y como símbolo, a maravillas alquímicas y a algún tipo de sociedad de ancianos o iniciados. Pero aunque los autores tengan razón en cuanto a la supervivencia de los descendientes de Cristo, el misterio central es más amplio y antiguo. La historia de Cristo y los hechos que la rodean constituyen sólo una pieza (aunque una pieza importante, sin duda) de un mosaico cuya envergadura es mucho mayor de lo que parece.

Monjes Guerreros
Los templarios, una orden muy poderosa de monjes guerreros que floreció entre 1124 y 1307, eran sólo el brazo militar de una organización todavía más poderosa, el Priorato de Sión, que se ocupaba de los intereses de los descendientes de Cristo.
Baigent, Leigh y Lincoln afirman que los caballeros templarios figuraron entre los más importantes depositarios del secreto. Esta sociedad de monjes guerreros se formó alrededor de 1120, para proteger a los peregrinos que iban a Tierra Santa. Con asombrosa rapidez se transformaron en una poderosa fuerza militar y, además, en los banqueros de Europa. Pero su influencia se eclipsó bruscamente en la noche del viernes 13 de octubre de 1307, cuando en cumplimiento de una orden de Felipe IV de Francia todos los templarios de aquel país fueron arrestados. Hubo juicios y castigos, y la orden fue suprimida, por orden del papa, en 1312.Los autores han descubierto documentos que indicarían que los templarios constituían el ala militar de una alianza mística más antigua, llamada Priorato de Sión. Dicha alianza, según ellos, fue creada y continúa existiendo con el propósito de proteger y promover los intereses de los descendientes directos de Cristo. La lista de dirigentes del Priorato de Sión a través de los tiempos resulta impresionante; incluye a Leonardo da Vinci, Botticelli, Isaac Newton, Victor Hugo y Claude Debussy, y también a unos cuantos aristócratas franceses aparentemente poco importantes.Durante los juicios a que fueron sometidos los templarios franceses en 1308, un miembro de la orden declaró que en su iniciación le fue mostrado un crucifijo y se le dijo: «No deposites mucha fe en esto, porque es demasiado joven.» A otro se le dijo: «Cristo es un falso profeta»; y a un tercero: «No creas que Jesús, el hombre a quien crucificaron los judíos en Outremer (Palestina) es Dios, ni que puede salvarte.» Además de otras acusaciones concretas, los templarios fueron acusados de negar, pisotear y escupir la cruz. Tomando en cuenta esto quizá sea significativo que en sus decoraciones de la iglesia de Notre-Dame de France, en Londres, realizadas en 1960, Jean Cocteau, quien supuestamente sucedió a Debussy como jefe del Priorato de Sión, se representara a sí mismo de pie, de espaldas a la cruz. Y lo que es más: al pie de la cruz pintó una gigantesca rosa, símbolo místico cuya antigüedad se pierde en la noche de los tiempos.Baigent, Leigh y Lincoln admiten que no existe una explicación satisfactoria del rechazo de la cruz y la crucifixión por parte de los templarios. Pero no reconocen la grave debilidad que significa este rechazo en sus razonamientos. Si los templarios y sus asociados rechazaban a la cruz y la crucifixión (por cualquier razón), ¿por qué iban a dedicarse a preservar el secreto de la descendencia física de Jesucristo y a restablecerlos en el poder? Una explicación posible que los autores plantean luego es que quien murió en la cruz fue un falso Jesucristo, y que el verdadero escapó. Pero ése no parece ser el tenor de las afirmaciones de los templarios: «Cristo es un falso profeta» y no «ése era un Cristo falso». Y ¿cómo interpretar la observación acerca de que el crucifijo es «demasiado joven» para ser objeto de veneración? De hecho, existen muchas pruebas que demuestran que las preocupaciones de los templarios eran otras, inmemoriales y mucho más misteriosas.
En el mural para la iglesia de Notre-Dame de France, en Londres, Jean Cocteau, supuesto Gran Maestre del Priorato de Sión de 1918 a 1963, se representó de espaldas a la cruz.
Los templarios también fueron acusados, tanto por la Iglesia como por persistentes rumores populares, de creer que las cabezas barbadas y las calaveras que adoraban en secreto podían «hacer florecer los árboles y germinar la tierra». Esta acusación pude parecer inocua a primera vista, pero, de hecho, vincula firmemente las prácticas y tradiciones templarias con las antiguas religiones precristianas de la fertilidad, con cosas que no eran «demasiado jóvenes» para tener verdaderos poderes ocultistas. Existen muchas otras cosas que los autores no consideran, por ejemplo el hecho de que los templarios gritaban «Selah» y otras palabras «sin sentido» cuando se postraban ante las cabezas. «Selah» aparece ocasionalmente al final de algunos versos de los Salmos, y los eruditos han sugerido que podía tratarse de una indicación musical para los directores de coros. Pero hay otra explicación posible: ¿no sería una corrupción de «Shiloh»?. Shiloh es un antiguo emplazamiento en las montañas cercanas a Jerusalén (los templarios nacieron en Jerusalén), al que los antiguos judíos consideraban lugar sagrado y cuyo nombre aparece en el Antiguo Testamento para indicar al «Mesías». Sin embargo, como la misma Jerusalén y el Sabbath judío, Shiloh era considerado mujer por los judíos, lo cual resulta muy significativo.

Traición y Caída
A la derecha: Juan XXIII (1881-1963), que usó el mismo nombre que un antipapa del siglo XV (foto izquierda). Se ha dicho que Juan XXIII simpatizaba con el Priorato de Sión, o que quizás formó parte de él.
Los caballeros templarios fueron entregados a traición a la Inquisición, y arrestados simultáneamente el viernes 13 de octubre de 1307. Dada la preocupación medieval por la numerología, quizá eso sea significativo. Y aunque quienes atacaron a los templarios no tomaran en cuenta esos detalles supersticiosos, quizá alguien lo hizo. Porque según argumentan los autores, alguien organizó la caída de los templarios, pero les avisó con anticipación, y les permitió destruir la mayor parte de sus archivos y llevar a lugar seguro su enorme tesoro y sus reliquias sagradas (incluido, quizá, el sudario de Turín y la cabeza momificada de Cristo). Quizás al Priorato de Sión le interesó en un momento dado reprimir a su brazo militar con tal de evitar males mayores: por ejemplo, para evitar que el misterio central, el tesoro o sus propósitos a largo plazo resultaran destruidos.El número 13 desempeña un papel significativo en el misterio revelado por Baigent, Leigh y Lincoln. Partiendo del libro de éstos, consideremos una de las muchas sugerencias que arrojan luz sobre dicho número. Los registros afirman que el Gran Maestre del Priorato de Sión desde 1637 hasta 1654 fue J. Valentin Andrea. A principios de ese mismo siglo el movimiento Rosacruz -una misteriosa fraternidad que decía poseer ciertas «verdades espirituales»- había anunciado su existencia en Europa. Andrea era un rosacruciano practicante, aunque sabía que durante 200 años todas las herejías habían sido severamente castigadas por la Iglesia.Andrea organizó en Europa una red de sociedades semisecretas, las Uniones Cristianas, destinadas a preservar algunos «conocimientos» que la Iglesia ortodoxa consideraba heréticos. Cada una de esas uniones estaba encabezada por un «príncipe» anónimo, asistido por 12 seguidores. Este número, por supuesto, evoca inmediatamente las bandas de brujas -12 hombres o mujeres dirigidos por un «familiar» o iniciado- y el grupo formado por Jesús y sus 12 discípulos.
Pierre Plantard de Saint-Clair fue al parecer elegido Gran Maestre del Priorato de Sión el 17 de enero de 1981. También se dice que es un descendiente directo de Cristo.
Un hecho particularmente fascinante que citan los autores está relacionado con Juan XXIII. El hecho de que Angelo Roncalli tomara ese nombre al ser elegido en 1959 resulta sorprendente, si se considera que un antipapa del siglo XV también se llamó Juan XXIII. Después de la muerte del papa moderno, Pier Carpi formuló la hipótesis de que él había sido el «hermano Johannes» cuyas profecías se habían revelado tan acertadas. También hubo quien sugirió que era miembro de la Rosacruz y del Priorato de Sión. ¿Acaso adoptó el nombre de Juan porque era el nombre de pila de Jean Cocteau, Gran Maestre de Sión en aquella época?.La coincidencia parece más significativa si se considera otro hecho: el papa Juan moderno decretó que los católicos tenían permiso para ser masones, lo cual representó un giro de 180 grados en la política del Vaticano. Los masones dicen ser descendientes directos de los mismos caballeros templarios, pero también de organizaciones como las Uniones Cristianas. Además, Juan XXIII proclamó que el hecho más importante de la crucifixión no fue la resurrección, sino el derramamiento de la sangre de Cristo. Esta extraña proclamación hace pensar en el Santo Grial, el receptáculo que, según se cree, recogió la sangre que Cristo derramó en la cruz, mientras que para Baigent, Leigh y Lincoln la sangre de Cristo significa la línea sanguínea, la descendencia de Cristo.Pero de hecho, como veremos, las implicaciones de la sangre son más antiguas y más amplias de lo que suponen los autores. La mayor parte de los cristianos se sorprenderán al saber, por ejemplo, que la palabra sabbath, sábado (del acadio shabattu o shapattu), significa originalmente «festival de la diosa de la Luna que menstrua».Son estos temas, aparentemente desvinculados entre sí, los que empezaremos a analizar, descubriendo una red de sociedades secretas y públicas conectadas entre sí.

Las Bodas De Caná: ¿Matrimonio De Cristo?
Cristo se encuentra con María Magdalena después de su resurrección. ¿Acaso fue un encuentro entre marido y mujer?.
¿Se casó Jesucristo? Según Michael Baigent, Richard Leigh, y Henry Lincoln, autores de "The holy blood and the Holy Grail", los propios Evangelios lo sugieren.Citan, en particular, el primer milagro importante de Jesús, la transformación de agua en vino en las bodas de Caná (Juan 2:1-13). Según la conocida historia, Jesús y su madre María fueron invitados -o «llamados»- a una boda campesina. Por razones que el Evangelio no explica, María pidió a Jesús que repusiera el vino, cosa que normalmente hubiese correspondido al dueño de casa o a la familia del novio. ¿Por qué iba a hacerlo, a menos que, en realidad, se tratara de su propia boda? Hay pruebas más directas que aparecen inmediatamente después de la realización del milagro, cuando «el maestresala de la boda llamó al novio y le dijo "Todos sirven primero el vino bueno, y cuando ya están bebidos el inferior, pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora".» La implicación es clara: la boda es la del mismo Cristo.Si la suposición es correcta, hay que preguntarse: entonces, ¿quién fue la esposa de Cristo? Nuevamente, los autores tienen una respuesta. Las dos candidatas más obvias, después de leer los Evangelios son María Magdalena y María de Betania. Los autores suponen que esos dos personajes son en realidad una sola mujer, y que fue la esposa de Cristo. En los Evangelios apócrifos, que fueron suprimidos a principios de la historia de la Iglesia, se encuentran algunas confirmaciones de esta teoría. En el Evangelio de María, por ejemplo, Pedro habla a María Magdalena con estas palabras: «Hermana, sabemos que el Salvador te amaba más que al resto de las mujeres. Dinos las palabras del Salvador que recuerdes, que tú conoces pero nosotros no.» Después, Pedro se queja a los demás discípulos «¿Verdaderamente hablaba en privado con una mujer y no abiertamente con nosotros? ¿Debemos dar media vuelta y escucharla a ella? ¿La prefería a nosotros?» Más tarde, uno de los otros discípulos lo consuela: «Seguramente el Salvador la conocía muy bien. Y por eso la amaba más que a nosotros.»El Evangelio de Felipe es aún más enfático: «Y la compañera del Salvador es María Magdalena. Pero Cristo la amaba más que a todos los discípulos y solía besarla con frecuencia en la boca. Los demás discípulos se ofendieron por esto y expresaron su desaprobación. Le dijeron "¿Por qué la amas más que a todos nosotros?" El Salvador respondió diciéndoles "¿Por qué no os amo como a ella?"»Los autores señalan que, hacia el final de ese Evangelio, hay otro pasaje relevante que, para quienes estén dispuestos a aceptarlo como prueba, resuelve la cuestión: «Está el Hijo del hombre y está el hijo del Hijo del hombre. El Señor es el Hijo del hombre y el hijo del Hijo del hombre es el que es creado por medio del Hijo del hombre.»
Historia
Según el artículo III.c del original de 1956 de los Estatutos del Priorato de Sión, la asociación adoptó ese nombre de una montaña cercana la ciudad francesa de Annemassea, llamada Sión. En 1956 el Priorato tenía su oficina central en la casa de Pierre Plantard en Annemasse y fue registrado oficialmente en la subprefectura en Saint-Julien-en-Genevois el 7 de mayo de 1956 por André Bonhomme y Pierre Plantard. Fue disuelto poco después, en octubre de 1956, pero Plantard lo relanzó de forma intermitente entre 1962 y 1993 como una logia iniciática que él esperaba que se convirtiera en un movimiento vanguardista dedicado a la restauración de la nobleza y la monarquía en Francia, alegando supuestos derechos de realeza.
Pierre Plantard comenzó a escribir manuscritos y los presentó diciendo que eran unos pergaminos (que realmente habían sido fabricados por su amigo Philippe de Cherisey) que el padre Bérenger Saunière había descubierto mientras arreglaba su iglesia. Estos documentos falsificados pretendían mostrar la supervivencia de la dinastía merovingia de los reyes francos. Plantard manipuló las actividades de Saunière en Rennes-le-Château para "demostrar" sus reclamaciones relacionadas con el Priorato de Sión.
Entre 1961 y 1984 Plantard inventó un linaje legendario del Priorato de Sión, supuestamente surgido de los restos de la Orden de Sión, que había sido fundada en Jerusalén durante la Primera Cruzada por Godofredo de Bouillon. Las conclusiones de los investigadores más cercanos a la idea de la existencia real del Priorato son las siguientes:
hay una lista de Grandes Maestres ilustres (mirar más abajo). El Priorato de Sión tiene una larga historia que comienza con la creación de los Caballeros Templarios y sus frentes militar y financiero;
se dice que tuvo un importante papel en la promoción del mito del "río oculto de esoterismo", el Alph, en la Europa medieval;
se jura reinstaurar la dinastía Merovingia, que gobernó el reino Franco de 447 a 751 d.C., en los tronos de Europa y Jerusalén;
la orden protege a esta dinastía real porque son los descendientes directos de Jesús y su esposa María Magdalena.
Además, los objetivos últimos del Priorato de Sión serían:
la fundación de un "Santo Imperio Europeo" que se convertiría en la siguiente superpotencia y el promotor de un nuevo orden mundial de paz y prosperidad;
la suplantación de la Iglesia Católica Romana por una religión estatal ecuménica y mesiánica gracias a la revelación del Santo Grial y el "Testamento de Judas" que demostraría las causas de los seguidores de Juan el Bautista y sacaría a la luz pública a los descendientes de Jesús y María Magdalena;
la reinstauración del rey ungido del Gran Israel (el descendiente del rey David).
Todo esto responde a una interpretación de los Protocolos de los Sabios de Sión, que podría considerarse como una de las pruebas más persuasivas para demostrar la existencia y las actividades del Priorato de Sión:
La versión original surgió de una organización masónica no reconocida que usó el nombre de "Sión", pero no tuvo nada que ver con una conspiración internacional judía.
La intención de la versión original no era la de ser publicada, sino que era un proyecto para conseguir el control de la francmasonería.
La persona responsable de cambiar el texto en 1903 era Sergei Nilus durante su intento de ganar influencia en la corte del zar Nicolás II de Rusia. La presencia de grupos esotéricos en la corte real produjo esta conspiración. La publicación por parte de Nilus del texto fue el resultado de su fracaso al intentar eliminar la influencia de Papus y el no identificado "Monsieur Philippe".
Ya que Nilus no reconoció las referencias en el texto al contexto cultural cristiano, no los cambió. Este hecho estableció que la versión original posiblemente no podía haber venido del primer Congreso Sionista de Basilea (1897).
Aceptando estas hipótesis como hechos, algunos de los seguidores de la doctrina cristiana del Fin de los Días, vieron el Priorato de Sión como un cumplimiento profético del Libro de la Revelación y la prueba de una conspiración anticristiana de dimensiones universales.
Sin embargo, ya que los historiadores modernos no aceptan la idea de la Sangre Santa (Santo Grial), todas estas reclamaciones son consideradas como parte de una dudosa teoría de la conspiración. Autores franceses como Franck Marie (1978), Jean-Luc Chaumeil (1979, 1984, 1992) y Pierre Jarnac (1985, 1988) nunca han tomado a Pierre Plantard y el Priorato de Sión en serio. Concluyeron que todo era una farsa, perfilando detalladamente sus argumentos, y dando múliples pruebas de que los investigadores del Santo Grial no habían contado la verdad. Argumentan que las pruebas de éstos últimos no podían mantener la versión mítica de la historia del Priorato.
En 1989, Pierre Plantard intentó decir que el Priorato de Sión en realidad había sido fundado en 1681 en Rennes-le-Château, pero en esta ocasión no pudo conservar su reputación y sus proyectos. En septiembre de 1993, argumentó que Roger-Patrice Pelat había sido una vez el Gran Maestre del Priorato de Sión. Pelat era un amigo del entonces presidente de Francia François Mitterrand y fue centro de un escándalo que implicó al primer ministro francés Pierre Bérégovoy. Un tribunal francés ordenó registrar la casa de Plantard, requisando muchos documentos, incluyendo alguna proclamación de Plantard como rey legítimo de Francia. Conforme al juramento, Plantard admitió que había ideado todo, incluyendo la participación de Pelat en el Priorato de Sión. Ordenaron a Plantard desistir en todas las actividades relacionadas con la promoción del Priorato de Sión y vivió en el anonimato hasta su muerte el 3 de febrero de 2000, en París.
Divisas secretas
Et in Arcadia ego es supuestamente la divisa oficial tanto de la familia Plantard como del Priorato de Sión, según se dijo en 1964. Es una frase en latín, la cual aparece inscrita en una tumba dibujada en un cuadro de 1640, Los Pastores de la Arcadia, del pintor francés Nicolas Poussin. Esto literalmente significa 'y yo en Arcadia', siendo Arcadia un idílico lugar imaginario donde reina la paz y la alegría.
Sin embargo, un borrón añadido (que no estaba en el cuadro original de Poussin), sugiere que falta una palabra. Aunque no sea necesario en gramática latina, se ha sugerido la terminación sum para significar: 'Y estoy en la Arcadia'. Además, se ha especulado con que la frase completa Et in Arcadia ego sum es un anagrama de Arcam dei tango Iesu, que significa "He tocado la tumba de Jesús". Esto implicaría que la tumba contendría el osario de Jesús de Nazaret. Independientemente de esta impresionante teoría, todo esto no se considera como parte de la historia oficial de la pintura de Poussin, que está bien documentada.
Los supuestos Grandes Maestres del Priorato de Sión
El Priorato de Sión era supuestamente dirigido por un Gran Maestre o Nautonnier.
Ugo de Blancheford (1150-1151)
Bernard de Tremblay (1151-1153)
Guillaume de Chanaleilles (1153-1154)
Evrard de N...? (1154-1154)
Andrè de Montbard (1155-1156)
Bertand de Blanchefort (1156-1169)
Philippe de Milly (1169-1170)
Eudes de Saint-Amand (1170-1180)
Arnaud de Toroge (1181-1184)
Gérard de Rideford (1184-1188)
Jean de Gisors (1188-1220)
Marie de Saint-Clair (1220-1266)
Guillaume de Gisors (1266-1307)
Edouard de Bar (1307-1336)
Jeanne de Bar (1336-1351)
Jean de Saint-Clair (1351-1366)
Blanche d'Evreux (1366-1398)
Nicolas Flamel (1398-1418)
Rene d'Anjou (1418-1480)
Iolande de Bar (1480-1483)
Sandro Filipepi alias Botticelli (1483-1510)
Leonardo da Vinci (1510-1519)
Charles III (Duke of Bourbon-Montpensier) (1519-1527)
Ferdinand de Gonzague (1527-1556)
Michel de Notre-Dame, más conocido como Nostradamus (1556-1566)
Duc de Longueville & Nicolas Froumenteau (1566-1575)
Louis de Nevers (1575-1595)
Robert Fludd (1595-1637)
Johann Valentin Andrea (1637-1654)
Robert Boyle (1654-1691)
Isaac Newton (1691-1727)
Charles Radclyffe (1727-1746)
Charles de Lorraine (1746-1780)
Maximillian de Lorraine (1780-1801)
Charles Nodier (1801-1844)
Victor Hugo (1844-1885)
Claude Debussy (1885-1918)
Jean Cocteau (1918-1963)
Pierre Plantard (1963-1981)
En 1989 apareció una segunda lista de los Grandes Maestres del Priorato de Sión, que incluía los nombres de Roger Patrice Pelat y Thomas Plantard, pero no tiene nada que ver con la lista anterior, que pertenece a la versión del Priorato de Sión que Plantard rechazó.

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